Las Naves del interior, albergan stands de profesionales (en su mayoría del mundo retro/vintage), handmade, además de jóvenes diseñadores que exponen y venden sus productos. Si se te hace la hora de comer, no hay problema, en las instalaciones podrás encontrar puntos calientes con Deli Food procedente de cualquier rincón del mundo.
De manera paralela en el exterior del Museo, se ubica el mercado de particulares, que mes a mes gana adeptos. Alrededor de 60 puestos en los que podrás encontrar cualquier artículo vintage y/o second hand a precios excepcionales. Todo esto aderezado con música callejera, con la que inevitablemente se te irán los pies.
Si tenéis oportunidad, os recomiendo visitar, el espacio vintage con más encanto de Madrid.








No hay comentarios.:
Publicar un comentario