En Cachitos de Plata nos encantan, por
eso tenemos una bonita variedad de todos ellos y hemos querido compartir
con vosotros lo que hemos recopilado de la historia de este complemento
que nos hace lucir tan bellas.
Ya todos sabemos que es un complemento
que nos sirve para adornar el cuerpo y se suele situar en las orejas,
aunque hoy en día no es la única parte del cuerpo en la que solemos
ponérnoslos, también se usan en la nariz, ombligo, cejas, etc… aunque
esta técnica se denomina piercing. Ya hablaremos más adelante de ella.
Por ahora nos centraremos en los
pendientes. Con la forma de simple arete el pendiente se ha encontrado
en sepulturas de la Edad de bronce y consta que se usaba entre algunos
pueblos antiguos como adorno de la nariz, perforando el cartílago
central. El arete con su colgante figuraba a menudo en los relieves de
personajes asirios pero no se observa en los de Egipto donde parece que
no estuvieron muy en boga. No obstante, se han encontrado preciosos
ejemplares en tumbas de princesas de las dinastías XII y XIII y de
faraones de la XX entre otros. De egipcios y asirios copiaron la forma
los fenicios, hebreos y otros pueblos orientales. La misma costumbre
adoptaron los griegos y romanos, labrando pendientes de singular riqueza
con aretes de oro y colgantes de perlas, gemas y pequeñas cabezas de
metal siendo su uso propio de las mujeres, como en los demás países de
Occidente. Sin embargo, solían llevar pendientes también los niños de
Atenas y Roma aunque sólo en una oreja.
















